martes 2 de marzo de 2010

Para tí es mi música

Se sabía que existian, pero nadie los había visto; agazapados esperaban su momento; un nuevo renacer a la luz y al aire de una ciudad, que se vio sorprendida por la subita reaparición de unos ángeles que parecían despertar del sueño eterno. Estos celestiales músicos, trajeron luz y color al interior de un templo bañado por fuera por el sol mediterraneo, pero que estaba necesitado de esa misma luz por dentro. Al mirarlos y cerrar los ojos, me parece escuchar, los acompasados sones de una misteriosa melodía.

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