Esta foto la hice en Formentera hace ahora casi un año. Aquel día lucía el sol y una suave brisa acariciaba el rostro; el mar se balanceaba como en una mecedora, y la gaviota de la imagen se dejo fotografiar sin problemas, probablemente la pillé somnolienta --como andamos todos después de comer--, cuando todavía no hemos podido descansar un poco.
viernes 5 de febrero de 2010
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