
No pondré a nadie de ejemplo más que a mí mismo; ni espero que nadie se sienta reflejado --para que nadie se pueda ofender--, muchas veces es tan personal lo que uno siente, que dificilmente se puede reconocer en la experiencia del otro. Aunque es verdad, que al mirar la vida de los demás de cerca, siempre se nos devuelve algún reflejo familiar que nos hace sospechar que salvadas las diferencias, no somos tan distintos.
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¿Qué pienso al mirar esta foto? que menos mal que alguien tira de mí, y es capaz de hacer nacer algo bueno de esa tierra que pisan mis pies. Es verdad --y por eso me identifico con la imagen--, yo le ofrezco mucha resistencia.
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Me gusta ver esa tierra bajo sus cascos, trabajada y distinta de la de ambos márgenes. Es la señal del esfuerzo y de la fatiga, aunque no siempre sepamos verla. ¿Y las cuerdas? De amor y de cariño.
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