Aguarda que llegue el momento, el instante en que le hagan vibrar; en tensión espera las manos del artista, los largos dedos que puedan arrancar unos compases, que como gotas de lluvia calen y lleguen dentro.
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Alguien en alguna parte encadena acordes sobre un pentagrama; destilando sueños y memoria termina preguntándose, como lo haría un pintor delante de su lienzo: "¿Cómo haré para describir esto?".
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El corazón golpea la mano y el lapíz baila sobre las hojas, que vistas de lejos se asemejan a escaleras que no se sabe si bajan o suben; más solo el artista, pueden recrear la obra que el autor ha puesto en sus manos.
1 comentarios:
Cada día escribes mejor y eso me complace mucho pues de algún modo tecleas sobre nuestro corazón y nos haces pensar, ser dúctiles y lo que es más importante intentar obrar en consecuencia, Para mí escribes en SOL MAYOR, porque tu luz nos llega a todos los que te leemos. Eres, si me lo permites, como el crisol de Cristo, através del cual nos llega su mensaje.
Pero no olvides nunca aquello que leemos en 2º libro del Kempis: " Nadie es mejor porque lo alaben, ni peor porque lo critiquen." Tú sigue igual, no desfallezcas. Emilio.
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